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19 diciembre 2012

La Antigüedad en el Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla

Quienes, por uno u otro motivo, hemos consultado alguna vez un documento del fondo antiguo de la Hispalense sabemos, de forma más o menos cercana, los enormes tesoros que guarda: desde manuscritos medievales a ediciones del XIX, pasando por numerosos incunables.

Entre este amplio catálogo, que se pone a disposición del que lo requiere sin más impedimentos que el haberse identificado previamente y los lógicos requerimientos derivados de la necesidad de conservación de tan valiosos documentos, con, es de justicia reconocerlo, una amabilidad y profesionalidad que son muy de agradecer a los bibliotecarios a su cargo.

Se trata de un patrimonio tan valioso como desconocido entre muchos y, por ello, la Biblioteca de la Universidad, de la que todos deberíamos sentirnos francamente orgullosos, a pesar de sus defectos, viene poniendo en práctica una iniciativa con tanto potencial como escaso coste económico: exposiciones virtuales de sus fondos.

Lo único que podemos poner como pega es la escasa publicidad de éstas que, una vez se accede a ellas, demuestran ser de una calidad asombrosa.

Pues bien: desde 2011 está disponible una exposición titulada "La Antigüedad en el Fondo Antiguo de la Universidad de Sevilla", integrada por 179 obras, desde el siglo XV hasta el XIX, referidas al mundo clásico en cada una de las maneras que se corresponden con las "salas" virtuales: Arqueología, Epigrafía, Numismática, Oriente, Grecia, Roma, Literatura Clásica, Filosofía y Mitología.

Aparte de contar con numerosos textos redactados por reconocidos profesores de varios departamentos de la Universidad, tanto para temas generales como fichas sobre los volúmenes concretos, cabe destacar el hecho de que todas las obras se encuentran digitalizadas y disponibles para su consulta (y libre descarga)por internet: todo un privilegio que nos permiten las nuevas tecnologías.

Pasear, virtualmente, entre las distintas obras que componen la exposición es un auténtico placer que permite descubrir algunas de las joyas guardadas en la Fábrica de Tabacos. Cada cual tendrá su favorita. Quien esto escribe no es imparcial y se inclina sin remordimientos por ell ejemplar de las Metamorfosis de Ovidio editado en Venecia allá por 1500. Hace 512 años. Ahí es nada.

Enlace a la exposición: http://expobus.us.es/mundoantiguo/

07 septiembre 2012

La justicia es la conveniencia del poderoso (Platón)


Libertad. Bonito vocablo que expresa no fácilmente lo que estamos perdiendo. La perdemos y no nos damos cuenta. Podéis decir lo que queráis, podéis no aceptarlo, pero es la verdad. La perdemos, como perdemos a un enfermo de cáncer terminal, que acepta su futuro sin rechistar y sin plantarle cara al asunto. La muerte nos llega antes o después desde luego. Pero depende de nosotros el acelerar o retrasar ese momento. Y desde luego con el actual gobierno, y con la pasividad de nuestras gentes el momento cumbre está cada vez más cerca. El momento en el que sin darnos cuenta acabaremos reducidos a números, errantes y sin libertad que obedecemos sin rechistar al Estado Único que quieren construir. Y es que cómo diría cierto pensante “El orden social a cambio de libertad es un mal trato.”

Nos inspiran miedo y temor para que no nos revelemos, nos engañan (ya obvian la sutiliza, para qué dirán algunos, si igualmente no hacen nada) y desde luego nos mantienen en vilo con problemas que para la mayoría tiene fácil solución. Solución tan fácil como un partido de fútbol. No hay nada más efectivo para hacer que más de la mitad de la población, una tercera parte al menos, olvide todos los problemas y se concentre en ver cómo veintidós hombres corren detrás de un balón. Veintidós hombres que cobran miles de millones por noventa minutos y que además defraudan, blanquean dinero y lo gastan en los más inútiles beneficios que podamos imaginar. Y todo esto ocurre señores mientras otros, nos apretamos el cinturón a más no poder, adelgazados ya por el falta de presupuesto, por los recortes, y la mala gestión que hacen de nuestro dinero los banqueros. Y aún así, seguimos aquí, dando el callo y apretándonos más el cinturón porque nuestro hijo tiene que acabar una carrera, porque sin ella no será nada.

Otra de las grandes mentiras de este el país en el que vivimos. ¿Por qué en el sano juicio de nadie, un señor que arruina un país, cobra millones, le pagan por todo, y encima no tiene gastos, le queda una pensión vitalicia de miles, muchos miles de euros? Y todo esto, no os lo perdáis, se consigue entrando de ministro o mejor, Presidente de un partido político para más tarde llevar a la quiebra a un país. Y un “simple” (no sé cómo me atrevo a llamarlo simple, con los años de estudio que hacen falta para eso) profesor con una nómina de dos mil euros al mes se ve con la subida del IVA, subida del IRPF, recortes en educación, recortes en sueldos, y eliminación de numerosos cursos y ayudas a niños con problemas; por, repito, la mala gestión de nuestro dinero por parte de los banqueros.

Sí señores, puede que sigáis sin aceptarlo pero nos morimos. Y es que nos están llevando al estado de guerra continua que explicaba Orwell en cierta obra suya archiconocida. Hablo de 1984 y de las reflexiones que publicó su autor:

 “La guerra constante, el hambre y el miedo son el único medio posible para el mantenimiento de las sociedades jerarquizadas. No se trata de si la guerra es real o no. La victoria no es posible. No se trata de ganar la guerra, sino de que ésta sea constante. Una sociedad jerarquizada sólo es posible si se basa en la pobreza y en la ignorancia.”

Quizá exagere un poco, pero es la cruda realidad. Quizá no ocurra hoy, ni mañana, pero si le damos más tiempo acabarán con la libertad y con nosotros. Tendremos que obedecer, se acabará la individualidad y desde luego al que no piense igual que el resto de borregos, lo lincharán; lo peor es que ya lo hacen.
No necesariamente con golpes físicos, que también, simplemente con la mirada. A todo aquél que tiene unas ideas más excéntricas de lo normal, y se sale del pensamiento que catalogamos como “racional” general, lo desprecian, como si de un extranjero peligroso portador de algún virus se tratara. De hecho, ¿por qué no? Quizá haga falta un virus que os haga cambiar de opinión y despertar por fin del sueño en el que estáis sumidos. Espero que no despertéis muy tarde.

Aunque allende el horizonte todavía hay luz, una muy tenue luz que ilumina a las jóvenes generaciones que parece, intentan hacer algo, aunque en mi modo de ver, no de la manera correcta. Simplemente hago un llamamiento a luchar por nuestra libertad, por nuestros derechos y a no dejarnos ningunear por los altos cargos que desde luego tienen en muchos casos, menos conocimientos que algunos.  Porque podemos perder días de clase, podemos pasar día en vela, pero nunca nos quitarán la libertad, esa libertad que ganamos gracias a nuestros antepasados y que debemos conservar.

Recordad esto:

“No debemos temerle a la luz del día solo porque casi siempre tiende a iluminar a un mundo miserable”. Bill Thomas.

27 agosto 2012

Del erotismo.

Buenas tardes mundo. Para empezar por estos lares, os presentaré un tema muy tratado en la antigüedad, pero que lamentablemente hoy ya nadie recuerda, y si lo recuerda, lo trata con desprecio ya que lo confunde. Estoy hablando del erotismo a menudo confundido con la pornografía, y amigos, es muy diferente.
Estos temas han sido tabú desde hace largo tiempo, incluso hoy lo siguen siendo, aunque muchos no quieran reconocerlos, es algo que hacen irracionalmente, porque un señor con larga y blanca barba se lo dijo así in illo tempore.

Ya con los primeros homo sapiens, o incluso sus predecesores tenían diferentes objetos que marcaban un claro fin erótico por llamarlo de algún modo, y con características que se relacionan con la fertilidad, véase las míticas estatuillas femeninas encontradas en diversas cuevas. Esto no ha variado con el tiempo y en la antigüedad Grecolatina disfrutaban de muchísima libertad en este aspecto. Podemos destacar obras de grandes autores como "Una buena siesta" de Ovidio, "El decamerón" de Bocaccio y otras muchas de Petronio u otros autores que no hace falta nombrar. Bocaccio está colgando de hilos, algunos lo consideran muy vulgar en ciertos momentos de la obra.

Erotismo, en literatura, es la insinuación, mucho mejor cuanto más leve, de la posibilidad del placer sexual —que no necesariamente del coito—; por tanto, cuanto mayor sea la insinuación y más velada, más erótico es el texto; el incremento de la dosis de lo explícito produce pornografía y, con un poco de mala suerte, vulgaridad, cuando no aburrimiento; por éso los textos de Sade o Henry Miller NO son eróticos, independientemente de su valor literario, que nadie lo discute. Un claro ejemplo del tipo de literatura a la que me refiere se observa en lo siguiente:

Mario Vargas Llosa dejó escrito que la escena más erótica de Madame Bovary es el recorrido en el que viaja Emma con Léon por las calles de Rouen/París no recuerdo, en el que no se nos cuenta nada de lo que sucede dentro del carruaje, por lo que cada cual puede imaginarse lo que quiera. Eso puede ser el erotismo en literatura: proporcionar al lector un apoyo, cuanto más pequeño mejor, para provocar el afloramiento de sus propias fantasías.

Aunque no hay que remontarse tan atrás en la historia, uno de los grandes dibujantes, Milo Manara, hizo la siguiente declaración en una entrevista:

"El erotismo es la energía primaria, lo que hace que se mueva todo, ocupa un espacio muy importante en la vida en general, en la cabeza de cada uno. En el momento en que el erotismo de los hombres es más fuerte es cuando son más productivos y después, cuando avanzamos hacia la vejez y la muerte, el erotismo comienza a desaparecer. El erotismo es una energía positiva, es la primavera. Eros manda. Es también la posibilidad de ser eternos."

Finalmente os dejo con uno de las obras mencionadas: "Una buena siesta", contenida en el libro "Amores" de Ovidio, uno de mis autores preferidos.

"He aquí que llega Corina, vestida con una túnica sin ceñir, su cabellera peinada en dos mitades cubriéndole el blanco cuello (…)

Le arranqué la túnica, aunque por lo fina que era apenas suponía estorbo; ella sin embargo luchaba por taparse con la túnica; y luchando como si no quisiera vencer, fue vencida, mas sin dolerse de su rendición. Cuando quedó erguida sin vestiduras frente a mis ojos, en ninguna parte de todo su cuerpo encontré defecto alguno; ¡qué hombros!, ¡qué brazos tan hermosos vi y toqué!, ¡cuán a propósito era la forma de sus senos para apretarlos!, ¡qué liso su vientre bajo el terso pecho!, ¡qué anchas y estupendas sus caderas!, ¡qué juvenil su muslo!

¿Para qué contarlo todo minuciosamente?: nada vi que no fuera digno de elogio, y desnuda la estreché contra mi cuerpo. ¿Quién no adivina lo demás? Fatigados luego, estuvimos descansando los dos."

Soy mucho más fan de la literatura clásica, sobretodo en estos temas, los autores actuales carecen de esta facilidad para dejarnos ver la belleza de las mujeres, y pocos autores tienen esta poesía/prosa (dependiendo del género que leamos) tan magnífica y gratificante, que nos transporta al lugar de la acción y nos deja sentir lo que ellos sienten.

Dejadme hacer una última aclaración antes de dar por finiquitado este ensayo o lo que sea, que se está volviendo seguro insufrible para algún lector. Lo erótico varía mucho dependiendo de la cultura de la que hablemos. Así no es lo mismo el erotismo para un hispano que para un musulmán o un oriental. Bien sabido es que los pies femeninos son fuertemente excitantes para los orientales, que tampoco están menospreciados en nuestra cultura. Para los musulmanes pueden ser mucho más eróticos los labios de ahí el velo que lo cubre.

Y ¿qué resulta erótico para una mujer, en literatura y, ya que estamos, en la vida, de la que la literatura es subespecie, aparte de lo obvio?





21 septiembre 2011

Sobre Ifis



Cuentan las crónicas del siglo pasado un extraño suceso acaecido en una pequeña aldea situada en la rancia y seca Castilla. La aldea, Puente Alto, estaba enclavada entre la provincia de Palencia y de Burgos y por su situación se mantenía congelada la mayor parte del año, excepto cuando llegaba el verano.

En esta humilde y armoniosa aldea vivían Don Anselmo de setenta y ocho y su mujer Doña Agustina de veintinueve. Don Anselmo era ciego de nacimiento -o al menos eso decía él- y no se le conocía oficio alguno. Su mujer se dedicaba a coser y a ganar algo para el sustento de ambos. Antes de avanzar en la historia, ha de ser dicho que este no era un matrimonio de interés como actualmente se ven; si la diferencia de edad era tan grande -enorme- es porque el amor no atiende a edades o a nimiedades semejantes. Con esto queda claro que Doña Agustina quería a Don Anselmo no porque le hubiera tocado el mayor premio de la lotería conocido por el mundo el día antes de casarse con él, sino porque lo amaba de verdad. Muchas veces le preguntaba su marido:

- Oye Agustina, ¿tú te casaste conmigo por mi apuesto físico no?

A lo que ella, tras mirar de arriba abajo a ese esperpento viviente, sin dientes, sin carne -todo hueso-, sin pelo salvo en las orejas y babeando constantemente contestaba:

- ¿Por qué si no, amor mío?

Fue en esta tan bien avenida pareja donde tuvo lugar el mayor milagro desde que existe el hombre. No se sabe cómo, pero el viejo Don Anselmo dejó embarazada a la joven Agustina. Éste andaba por la calle y mientras se lo contaba a todo el mundo se vanagloriaba de su hombría y de que “él era muy macho”. Aunque la verdad es que los vecinos de la aldea no lo tenían tan claro. La Pepi -su vecina más cercana- mantenía dos hipótesis: o que Agustina era la segunda Virgen de la Historia, o que cuando el joven practicante iba a ponerle inyecciones no paró de metérsela -la jeringuilla- ni un instante .

Estando Doña Agustina de nueve meses, apenas una semana antes de dar a luz, tuvo un sueño revelador. En mitad de la noche se le apareció su ídolo, Manolo Escobar. Estaba cantando en uno de los conciertos a los que ella había asistido. De repente se paró la música y todo el escenario se desvaneció. Quedaron Manolo y Agustina solos en una cama de matrimonio -esta parte se vio nutrida de la calenturienta mente de la señora- dispuestos a hacer lo que todo el mundo espera: hablar sobre la recesión económica y sus posibles soluciones teniendo en cuenta a Europa como contienente unitario e indisoluble. Pero antes, Manolo la agarró por la cintura en un arranque de pasión épico y le dijo:

- Mira Agustina, he de confesarte una cosa antes de que sea demasiado tarde

- Sí sí, yo también te quiero ¡Fuguémonos rápido!

- No hija no, eso no es lo que te quería confesar. Resulta por lo que estoy viendo ahora que estás embarazada y he de prevenirte sobre esto

- A buenas horas…

- ¿Me dejarás hablar mujer? Tu hijo será niño

- ¡¡¡¿Cómoo?!!! ¡Oh qué desgracia! ¿Qué haré con el viejo que quiere una niña?

- Qué extraño que quiera una niña, si hay que darles dote cuando se casan, gastan más en maquillaje y en vestidos…

- No me preguntes, pero creo que el muy iluso se piensa que así podrá juntar a su hija con el Macario, porque su madre es viuda y tiene mucho dinero. Se ve que lo que tiene de ciego lo tiene de estúpido porque además se piensa que yo me moriré antes que él. Pero ahora sigamos con lo nuestro…

A todo esto, Don Anselmo estaba despierto viendo y oyendo cómo su mujer gemía de placer y parecía incluso tener orgasmos dormida. “Seguro que está soñando conmigo. Desde luego, Anselmo, la vuelves loca hasta en sueños”

A la mañana siguiente, Doña Agustina le dijo a Don Anselmo lo que había soñado -a grandes rasgos- y para hacerle feliz le mintió diciéndolo que su hijo iba a ser niña como él quería.

- Pero ¿estás segura mujer? –preguntaba Anselmo incrédulo

- ¿Como no voy a estar segura si la noticia me llegó de un “ser divino”?

- Quizás de San Gabriel o de algún otro santo semejante ¿no?

- Algo así…

- Lo sabía, sabía que sería niña ¡Oh Agustina de mis entrañas, seré el hombre más feliz del mundo!

Pasada la semana, Agustina dio a luz. Pero por desgracia murió en el parto y tan sólo pudo salvarse la criatura. Le tocaba ahora a Don Anselmo, que se había quedado viudo como nadie se esperaba -excepto él- ocuparse de su hijo. Una vez que se enteró de que su mujer había muerto y de que su hijo se había salvado quiso verlo

- Es un niño muy sano –le dijo el médico

- ¿Cómo que un niño? Eso es imposible. Dirá usted una niña

- Hombre, Don Anselmo, creo que después de treinta y cinco años estudiando Medicina sé lo que digo y mantengo que su hijo es un niño

- De ninguna de las maneras y ya lo verá usted en cuantito que yo lo vea
“Pues usted va a ver más bien poco” –pensó el médico para sus adentros

Entró Don Anselmo en la sala donde estaba su hijo. Fue de cuna en cuna buscándolo y hasta
el quinto intento no destapó al niño correcto. Menos mal que la enfermera se lo indicó porque con sus manazas deshizo varias cunas y sin venir a cuento le levantó la falda a tres enfermeras de buen ver. Empezó a palpar la ingle del bebé un poco alarmado ante la actitud del médico, pero pronto se calmó

- Señor, señor ¡Cuánto tienen que aprender los médicos! ¿Pues no ve usted que lo único que tiene es el clítoris un poco prominente?

El médico estupefacto se acerca al chiquillo y ve lo que era desde un principio

-Pero ¿cómo que “un clítoris un poco prominente”? ¡Su niño lo que tiene es una tranca que es capaz de hacer un agujero en el suelo y sacar petróleo! ¡Este hijo de puta sí que es un superdotado!

- ¡Usted está loco y es un sinvergüenza! ¡En esto se gastó el dinero su padre, en pagar unos estudios a un hombre que no es capaz de diferenciar un sexo de otro! Debería ir inmediatamente a que le revisen la vista porque no ve nada, ¡estúpido!

Enfadados los dos por igual, cada uno tomó su camino. El médico al oculista y Don Anselmo a su casa con la “niña”. Por expreso deseo de su mujer le puso Juana Dolores, Dolores por su madre y Juan por el practicante que tan buenas inyecciones le había puesto durante el embarazo. Anselmo se emocionaba por lo agradecida que había sido su mujer en vida y lo bien que había tratado al desinteresado practicante.

La infancia de Juana Dolores no fue precisamente lo que se dice fácil. Desde pequeña tuvo que luchar contra sus amigas, los vecinos y la aldea entera para demostrar su feminidad, la cual quedaba por los suelos cuando agarraba el garrote de su padre y se liaba a palos con todo el mundo. Para enfadarla aún más las niñas del colegio le cantaban:

“Tiene la Juana
un vestío nuevo
que cuando se agacha
se le ven los huevos;
La Juana sí la Juana no
la Juana es macho te lo digo yo”



A lo que ella respondía con más y más palos que no hacían más que complicar las cosas y evidenciar lo que sólo su padre y ella podían negar.
Pasaron los años y Juana Dolores crecía cada vez más. Se había vuelto una muchachita de pelo en pecho como suele decirse. Su padre la arreglaba cada día con los mejores vestidos que podía una “mocita” de entonces poseer. Le compraba el maquillaje, pañuelos graciosos para el cuello, rimel de ojos… lo normal en estos casos, vamos.

Llegado cierto día, Don Anselmo vio que era el momento de casar a su hija. Empezó a hablar con sus amigos del pueblo y con las vecinas para proponérsela como esposa. Pero todos se negaban en rotundo.

- Mi hijo no sserá de essa hembra mientras yo viva -decía su vecina la Paqui

- Pero ¿cómo que no Paqui? ¡Si mi niña es un ramito de azahar recién cortado que huele a rosas regadas de rocío en una noche de verano! ¡Y porque no hablo de ese pelo de seda que tiene por cabellera y de esas piernas tan finas y delicadas que ni una gacela puede comparársele!

La Paqui miró de reojo a Juana Dolores desde la ventana y no vio más que una cabellera como el estropajo, sucia y maloliente y unas piernas que tenían más pelo que el Yeti.

- Me parece que tu hija esconde un secreto entre esas piernas “tan finas y delicadas”. Porque si no, ¿cómo es que la barba de la cara le llega hasta las rodillas y huele a vino que echa para atrás?

- ¡Bah, tonterías! Eso es que tú no entiendes. Ese vellillo superfluo es algo natural en las mujeres de raza, a los hombres nos vuelve locos. Y eso de que huele a vino, no te creas que es porque está en la taberna como un hombre todo el día bebiendo, sino porque gracias a Dios y a todos los santos mi niña es la más piadosa de toda la aldea y está siempre en misa; claro de tanto comulgar…

La Paqui se callaba para no estallar de la risa sabiendo de sobra lo que “comulgaba” su hija en la iglesia, pero viendo la buena fe de aquel hombre y su ceguera lo declinó cortésmente y zanjó el tema.

De entre todos los candidatos que había -ninguno- se decidió por el Macario, el tonto del pueblo. Su intención era la de juntarse también con la madre de éste y unir así las tierras colindantes entre una familia y otra para aumentar su hacienda.

Juana Dolores, toda ella llena de lágrimas y sollozando como una princesa a la que le han robado su príncipe, marchó a la iglesia en busca de consuelo. Necesitaba emporrarse y coger un buen colocón; sólo así se le pasaría el disgusto de su matrimonio forzado. En toda la aldea era sabido que el cura -llamado cariñosamente Julianín por su juventud y su bondad- era el mayor traficante de marihuana de la provincia. Nadie pudo nunca saber de dónde la conseguía -quizás del mismísimo Dios- pero lo cierto es que la vendía de contrabando en el confesionario todas las tardes a partir de las cuatro. Este dinerillo que ganaba se lo guardaba debajo del colchón para algún día dejar los hábitos y casarse con la mujer que más amaba y que le robó el corazón desde el primer momento: Juana Dolores.

La muchacha fue al confesionario con el mono de una semana sin darle. Iba con gafas de sol para evitar ser reconocida; se puso de rodillas en el confesionario y el cura abrió la ventilla.

- A ver "maría purísima"-dijo ella con los nervios perdidos

- Pero Juani, ¿qué te pasa? ¿por qué estás tan triste?

- ¡Ay Julianín de mis entrañas y de mi corazón! Mi padre me va a casar con Macario, el tonto del pueblo

- ¿¿Cómo??

- No te hagas el sorprendido, sabías muy bien que este día iba a llegar. Es evidente que soy irresistible y tú lo tienes más que comprobado, era sólo cuestión de tiempo

- Ya lo sabía yo. Claro tú vas provocando con ese escote y esas piernas de gacela -se presignó- que Dios te dio

- Pero ¿qué haremos amor mío? Yo querría casarme contigo en Cuba y vivir allí hasta la muerte a tu lado...

- Tranqui Juani que de ésta salimos. Vamos a ver ese Macario ¿no es tonto? Pues no quebrantarás la voluntad de tu padre y “te casarás” con él. Yo mismo oficiaré la boda

- ¡Desde luego, no tienes corazón! ¿Querrás ver a tu Juani de tu alma casada con otro? ¿Serías capaz? -Juana Dolores agarró la “maría purísima” y salió del confesionario.

- Pero Juana no te me pongas así mujer -dijo mientras la agarraba del brazo- tú siempre serás mía y sólo en ti pensaré hasta el día en que me muera. Pero por favor déjame hacer las cosas a mi manera que, Dios mediante, ya nos arreglaremos.

- Porque es Dios el que te viste y porque soy yo hembra pasional y decente te creeré y haré cuanto me mandes.

Al mes siguiente se celebró la boda. No sin mucho trabajo Don Anselmo pudo meter a su hija en el vestido de novia que le costó más de tres mil euros por haber necesitado las dos velas que llevaba el Titanic antes de hundirse para confeccionárselo. Julianín ofició la ceremonia y de vez en cuando derramó lágrimas que él decía que eran de emoción, pero que no eran sino lágrimas de dolor, lágrimas de impotencia por darse cuenta demasiado tarde de lo que había pasado; que el hijoputa del monaguillo, al que antes había reñido por amanecer borracho y desnudo sobre el altar mayor, le había puesto una chincheta en la parte baja de la sotana y le estaba destrozando las entrañas.

La boda acabó sin incidentes reseñables y Juana Dolores y Macario se fueron de luna de miel a Cuenca. Cuando llegaron al hotel ella se echó sobre la cama y a Macario le empezaron a temblar las piernas.

- Macario, sin protección, nanai de la China eh

- Tranquila mujer, que me tengo puesto er condón ende que salimo de l´iglesia

Ya más conforme y antes de hacer nada, Juana le hizo firmar una papel que dijo ser el de la factura del hotel; muy gustoso estampó su firma y se puso dispuesto para la faena. Pero lo que se esperaba el torero no era precisamente lo que se encontró. Macario metió la mano allá por donde su lujuria le llevó y se topó con una sorpresa.

- Oye Guana -dijo espantado- yo zeré er tonto der pueblo pero ende que era chiquetito zé diferenciá a ziete leguah loh pepinoh de Murcia de los jigoh chumboh

- Bueno, ¿qué pretendes insinuar?

- ¿Cómo que qué prentendo insinuar? ¡¡Que tiés un rabo que te llega hasta er tobillo!!

- Bueno hijo tú eres tonto y no me has visto decir nada ¿a qué no? Ahora te toca apechugar con este cuerpo serrano que te ha caído en suerte, aunque si te digo la verdad no estamos casados
En ese momento apareció el cura de dentro de la maleta

- Pues así es Macario. No estás casado con mi Juani, el que se casó fui yo, que en lugar de poner tu nombre en el registro puse el mío. Aunque no por ello dejas de ser de la familia y no quiere decir esto que no te querramos, pues mi Juani y yo siempre deseamos con todo nuestro corazón tener hijos y por desgracia -Dios sabrá por qué- mi pobre mujercita es un poquito estéril, sobre todo de lunes a domingo y en años bisiestos, y ,claro, esto dificulta que podamos tener descendencia. Por eso te hemos adoptado

- ¡¡¡Cómoooo!!! ¿Que me ehtá iziendo Gulianín, que uhté y la Guani zon mih pareh? Pero, ¿cuándo ha zio ezo? Por que yo no he firmao ná.

- Pues ahora mismo acabas de firmar este papel -Julianín lo tenía en la mano- el que tú creías que era la factura del hotel. A partir de hoy serás nuestro hijo. Pero esto no puede trascender de aquí, sobre todo en el pueblo debe seguir creyéndose que tú y Juani estáis casados. Como nos iremos a Cuba nadie se enterará

Pero a Macario todo aquello le venía grande -en todos los sentidos- y decidió marcharse al pueblo para olvidar tan aciago día de su vida. Todo era un plan tramado por la pareja para evitar tener que cargar con el mochuelo del tonto y, por suerte, resultó; aunque la verdad, no fue muy difícil engañar a semejante borrico.

El pobre Macario regresó al pueblo con el corazón partido en dos y le contó a su madre todo lo ocurrido.

- ¡Ya lo sabía! ¡Ese desgraciado Anselmo nos ha engañado! Vayamos a su casa que me va a oír

Llegaron ambos y llamaron a la puerta de Don Anselmo. Éste al ver a su “yerno” se sorprendió un poco

- Pero bueno, Macario, ¿qué tripa se te ha roto ahora hombre? ¿acaso habéis perdido el autobús? Desde luego, la juventud de hoy en día. Pero bueno, lo importante es que me hagas pronto abuelo

- ¡¡¿¿Abuelo??!! -gritó la madre de Macario- La madre que te parió Anselmo, ¿cómo vas a tener nietos si tu hija es un macho? Por eso ha venido mi pobre niño huyendo desde Cuenca, asustaíto que me ha llegao el pobre -dijo mientras le acariciaba el pelo

- Y dale con lo mismo. Seguro que no salió huyendo por eso, sino porque mi Juana Dolores es una mujer demasiao para tu chiquillo, que es un mindundi y un picha corta

- Hombre, comparada con ella... -añadió Macario avergonzado mirando al suelo

Mientras se desarrollaban estos hechos, que posteriormente desencadenaron una guerra entre vecinos, Juana Dolores y Julianín ya llevaban dos meses en Cuba. En verdad que no hubo pareja más feliz que aquella, pues lo que en un principio vetó la sociedad por completo, tuvo que hacerse realidad en Cuba, donde los sueños se cumplen. Y ya a miles de kilómetros de España, vivieron su amor dos jóvenes muy singulares que se amaban a rabiar. No habrá conocido la Historia pareja mejor avenida, y esta leyenda ya se narra por todos lares, por esta, nuestra España, y por todo el globo, siendo el asombro inmediato de todos los públicos que, enternecidos ante el loable hecho, aplauden hasta la extenuación a todo buhonero o cuentacuentos que se digna a narrar la mejor historia de amor, la más pura y la más verdadera, jamás antes sucedida.






08 agosto 2011

"La Odisea": Canto Décimo

Pongo a ojos del lector otra transcripción de un manuscrito. En este caso, se trata de una versión desconocida hasta hoy del décimo canto de “La Odisea”. La fuente como la del anterior relato, procede de un monasterio germánico del siglo XIII realizada por un tal “Mentirosus Maximus” de quien este humilde transcriptor es máximo admirador por haber conseguido rescatar y copiar estas tan antiguas obritas que de otro modo se hubieran perdido en el tiempo. Esta versión da otra perspectiva al décimo canto y puede que sea más provechoso para el estudioso apasionado en desentrañar la Historia y la personalidad del misterioso Homero.



Llegamos a la isla Eolia, donde moraba Eolo Hipódata, caro a los inmortales dioses; isla flotante, a la cual cerca broncíneo e inquebrantable muro y en cuyo interior se alza escarpada roca. A Eolo le nacieron doce vástagos en el palacio, seis hijas y seis hijos florecientes, y dio aquellas a estos para que fuesen sus esposas. En medio de un banquete que celebraban aparecimos nosotros, muertos de hambre y de frío y carecedores de cuanto a un hombre le es propio. Allí no había comedimiento alguno que bien pudiera habérsele achacado a un rey y a sus hijos. En una mesa infinita se disponía una cantidad enorme de comida, más del doble de lo que nuestra tripulación hubiera consumido en un día. Esto hubo de ser nuestro primer aviso de que tal rey efectivamente podría ser el soberano de los aires y gases eólicos como más adelante fuimos fieles testigos.

Dicen que de dioses inmortales sólo pueden engendrar hijos tan bellos y semejantes a ellos que el parecido es idéntico a los progenitores. En este caso era cierto. Sus hijos eran tan feos como él mismo. No necesitaban platos; sus palmas abiertas eran más que suficientes y engullían como pavos. Cada alimento que tomaban lo introducían por la boca y con gran magisterio lo hacían pasar hasta el estómago sin apenas rozarlo con el paladar o el esófago. Alguno de mi tripulación rompió en aplausos por tan reseñable proeza. Ante este espectáculo digno de una tarde de circo en mi amada Ítaca, me dispuse a hablar con Eolo, quien de muy buena gana nos acogió en su ciudad durante un mes. Cuando nos decidimos cargar el barco para partir, Eolo me llevó a un sitio retirado e íntimo y me habló de la siguiente manera.

- Mira Odiseo, para que el viento no os frene en vuestra llegada a tu país he aquí que te entrego esta bolsa hecha con la piel de un buey de nueve años. En él está contenida toda mi esencia, sacada desde lo más hondo de mis entrañas. Contiene gases nocivos que quiera Zeus nunca salgan y que permanezcan aprisionados como deben. No la abras bajo ningún concepto. Ahora vete, que el Céfiro os hará llegar en seguida.

Muy agradecido nos fundimos en un abrazo recíproco.
Ya en el barco navegamos hasta Ítaca. Llevaba nueve días sin descansar gobernando el timón y me sentía muy fatigado. Decidí echarme una siestecita en el camarote para pensar un poco en mi dulce Penélope y en las dos primeras sílabas de su nombre. Mientras tanto, mis compañeros vislumbraron nuestro país a lo lejos. Ya podían ver el puerto y a los pescadores arreglando sus viejas redes y a los niños jugando en la orilla. Sin embargo, esta vista les hizo recordar que estaban tiesos, no tenían nada que llevar a sus casas salvo muchas pulgas y poco pelo. Entonces uno de los compañeros que no era precisamente de Ítaca, sino un mercenario de la parte más alejada del continente dijo:

- ¿Zerá pozible que er gachón éhte, er Ulize, ze vaya a queá con tor dinero y nozotro mientra htemo quí encaricíoh de to? ¿No penzai azin compañeroh? –voces en el fondo le daban la razón- ¿Toze qué ehperamoh? Amo brí la bota que le dio Eolo, rey de loh gaze, que zeguro qu´está llenita de oro, mucho oro zegurízimo.

Agarró entonces el pobre hombre la bolsa y la desató. De su interior salió una fuerza de gas potentísima y la más apestosa que jamás un mortal antes había olido. El barco se desvió de su rumbo y los marineros lloraban, pero no sólo por no poder desembarcar en Ítaca ahora que la tenían tan cerca, sino porque la peste proveniente del saco hacía llorar hasta a las estatuas. Con razón Eolo la sacó de sus entrañas; por algo se le llamará rey de los gases.

Me desperté al momento por la podredumbre que olí desde mi camarote. Me dirigí a la proa y vi que estábamos otra vez en la isla de Eolo. Nos lo encontramos en la orilla jugando con sus hijos al voleibol. Tenía un sombrero playero que le favorecía bastante.

- ¿Pero otra vez aquí? ¡Ah! Sabía que íbais a abrir la bota. Si es que estos mortales. Bueno pues si quieres me tiro otro pedo y os mando de vuelta a Ítaca en un santiamén.

Nosotros al unísono proferimos un “NO” que resonó más que la flatulencia de la que pudimos ser víctimas. Partimos de momento y estuvimos navegando durante seis días sin descanso. De nuestra llegada y nefasta expedición a Telépido de Lamos hablaré poco. Sólo advertiré a domingueros y turistas de que no es una isla muy bonita, por mucho que las empresas de viajes se empeñen en afirmar lo contrario. Sus habitantes, los Lestrigones, son gentes dadas a perseguir a todo el mundo por nada, y su caudillo es un antropófago de aquí te quiero ver. Así que antes de embarcaros hasta allí, pensad mejor en Sicilia que por sus playas y sus gentes es un territorio más agradable.

Huyendo de los Lestrigones llegamos a otra isla. No recuerdo su nombre, pero las atrocidades que en ella pasamos ahora las narraré. Tras desembarcar, comimos y nos dimos -ánimos- unos a otros como buenos griegos que éramos. Después, como en Telépido perdimos varios hombres por culpa de cierto antropófago que anteriormente cité, partimos lo que quedaba de la tripulación en dos: de una era yo el capitán, de otra Euríloco. Esta segunda partida se adentró en la isla para un reconocimiento rápido. Nosotros mientras esperamos en la orilla. Al cabo de un tiempo, se nos presentó Euríloco corriendo desaforadamente -haciendo honores a la segunda parte de su nombre- y se precipitó de bruces sobre la arena.

- ¡Oh amigos! –dijo entre sollozos- ¡La desgracia se ha cebado con nosotros!

- Pero cuéntanos, gran Euríloco, qué es lo que ha pasado y cómo vienes tú solo

- ¡Oh gran Odiseo, fecundo en ardides! De lo que te contaré ahora no podrás reponerte en mucho tiempo. No querrás oirlo, lo sé yo bien que no serás capaz, que te pesará sobre tus hombros más que Falete embarazado de trillizos. Bastante ha sido ya para mí como para ahora hacer que sufráis mis amados compañeros

- No te hagas tanto de rogar majadero, cuéntanoslo ya

- Bien. Estábamos haciendo nuestra expedición. La cosa iba de lujo; yo tenía buenas vibraciones y no me equivoqué del todo. A lo lejos hallamos un palacio de pulida piedra. Yo me quedé fuera porque me dio un apretón y tuve que esconderme detrás de unos matorrales. Los otros entraron en su interior muertos de miedo, siendo más la curiosidad su mayor empuje. Nada más poner un pie en el recibidor, salió al encuentro una a la que llaman Circe. Una mujer que engaña desde lejos, créeme cuando te lo digo. Muy amable ella, les sentó en una mesa alargada y rebosante de comida. Después de comer les bañó y les sirvió una excelente bebida en una copa. Y ya más relajados empezó a poner claras sus intenciones con la sutilidad que a una mujer le es propio. Mientras hablaba se mesaba los cabellos.

"¡Oh qué envidia me dais los hombres, tan fuertes, tan musculosos, tan manitas para las cosas de la casa! Yo estoy aquí sola, privada de compañía masculina, desde que mi padre el Sol me parió -nuestros compañeros ya mostraban una sonrisa cómplice entre ellos, sospechando las intenciones de Circe. Desde luego, no sabéis cuánto hace que un hombre no me hace una chapuza y no me llena la hormigonera con grava espesa y reluciente con la que solo un hombre me la puede llenar".

Ahora sí que todos explotaron en una risa nerviosa y hubo quien ya se había empezado a desnudar.

"Bueno, ¿y quién me puede hacer esa chapucilla?" dijo Circe

Se reunió el grupo en un corrillo y empezaron a dialogar. Decidieron que lo harían todos a la vez, pero eso sí, establecieron los turnos para actuar justamente. El primero, que además de ser primero era el más atrevido dijo:

"Venga Circe, desnúdate ya que te vamos a hacer la chapuza aquí mismo"

Circe sonrió maliciosamente

"Pero hombre, aquí no: tiene que ser en la cocina"

A ellos les daba igual donde fuera, lo único que querían es lo que querían. Pues bien, entraron en la cocina y les dijo:

"Venga, ¡ya podéis empezar! Quiero remodelarla entera. Me tenéis que poner la vitrocerámica, el lavavajillas, la encimera, el horno… lo que se dice una chapuza vamos."

Nada más enterarse de esto y de ver cómo había hecho lo propio que hacían las mujeres, engatusar a los hombres como sólo ellas saben, salieron corriendo mientras se arrepentían de haber entrado en aquel horrible palacio. Pero Circe, tan malvada y despiadada los persiguió dando gritos como una loca y los encerró en una pocilga como a cerdos ¡Por Zeus que no puedo ver esa imagen! ¡Quisiera haber muerto antes de verlo!

Abrazamos todos a Euríloco y lloramos a la vez que él por nuestros compañeros. Sin embargo, yo me mantuve firme y decidí salvarlos por mi cuenta.

- ¡Yo iré a salvarlos! -todos me miraron- descuidad amigos que mi mano sacará del apuro a los desdichados de nuestros compañeros.

Me aclamaron y salí sin más tardanza. Rehice el camino hasta la casa de Circe. Pero justo antes de llegar al umbral, se me apareció Hermes, mensajero de los dioses y me dijo:

- Pero ¿dónde vas tú Odiseo, el fecundo en ardides? ¿Crees que Circe te dejará entrar así sin más y que no te hará alicatar la cocina y el cuarto de baño si se lo propone?

- Hombre yo pensaba intimidarla con mi espada y antes me iba a tomar esta yerba que según tengo entendido evita que los licores más ponzoñosos te hagan efecto alguno en el cuerpo

- Y ¿acaso crees que te dará a beber un veneno suave para que abraces el Hades tranquilamente? Mas ¿tú eres aquel a quien llaman “fecundo en ardides”? Cuando ella te dé un pico y una pala ya te gustará saborear ese ponzoñoso licor del que hablas. Ahora escúchame bien y haz lo que te digo si quieres salir con vida y rescatar a tus compañeros.

- Te escucho gran Hermes

- Tienes que tener claro una cosa Odiseo, te va a pedir que hagas la obra, a lo cual tú no te podrás negar. Ahora bien, te vas a colocar este lápiz de albañil en la oreja derecha -recuerda bien esto- y con él apuntarás cuanto pidas de materiales. Te las tendrás que ingeniar para que tarden en venir y en ese tiempo podrás tener excusa; yacerás con Circe y gozarás de la mejor comida que has probado en toda tu vida. Justo cuando pase un año reunirás provisiones para marcharte de aquí. En un descuido de Circe deberás soltar a tus amigos y escapar

- Pero, ¿cómo podré, oh gran Hermes, esquivar a Circe que es tan sabia y astuta para que no se dé cuenta de la liberación de mis compañeros?

- Eso lo sabrás ahora. Aquí te entrego una DVD con los mejores momentos de “Sálvame Deluxe”. Encontrarás desde la primera crisis entre Julián Muñoz y la Pantoja, hasta el más reciente callo del pie de Belén Esteban. Con esto podrás entretenerla dos horas; tendrás sólo ese tiempo para organizarte ¿estamos?

- Así lo haré oh gran Hermes

Al desaparecer éste me dispuse a llamar a la puerta. Apareció Circe radiante y hermosa como sólo a ella le estaba permitido por ser hija de quien era. Como bien me dijo Hermes, ella empezó a camelarme para que le hiciera la obra. Efectivamente, no me negué. Fui a la cocina e hice como el que tomaba las medidas. Agarré el lápiz y empecé a escribir en un trozo de papel los materiales que debía de encargar, que no eran otros que los de mi fuga.

Pasé en el palacio de Circe un año exactamente. Cada día me preguntaba cómo iba la obra:

- Odiseo, ¿qué tal va la cocina?

- Pues ahí va. Estoy esperando los materiales

- ¿Todavía esperando los materiales? Pero si hace más de tres meses que estás aquí.

- Ya, pero es que tengo encargadas las piezas en Alemania y claro...

- Pues en cuanto las recibas házmelo saber

Con esta cantinela andaba Circe todos los días detrás mía, ya estaba harta de tener que limpiar el polvo que producían las paredes y el mortero. Le desquiciaba tener que escuchar la taladradora haciendo agujeros. En verdad que su desesperación llegó a convertirse en locura. Ya no se arreglaba, apenas salía y estaba muy triste. En mi opinión, creo que se arrepintió de empezar la obra.

Yo mientras tanto no hacía nada, excepto hacer como el que trabajaba y dejarme querer por tan despiadada mujer. Me daba de comer, me lavaba, me hacía la penicura... Pero que no se piense nadie que yo lo hacía gustoso, al contrario, muy a mi pesar tenía que sucumbir a tales encantos por ver a mis compañeros libres. Mi sacrificio era en su nombre, que nadie olvide eso.
Justo al año llegaron las provisiones que encargué. Le dije a Circe que llegarían ese mismo día. Ella se puso loca de contenta pensando que ya dejaría por fin terminada la cocina y se quitaría de albañiles.

- Circe, para que no te aburras esperando los materiales -le dije yo- te pondré este DVD en la tele, así se te hará más corto el tiempo

- Gracias querido Odiseo, verdaderamente tienes un corazón que no te cabe en el pecho

- Todo es poco para mi amada Circe

A partir de ese momento, tuve dos horas para organizarlo todo. Saqué a mis amigos de la pocilga y entre todos nos llevamos las provisiones hasta la playa donde nuestros restantes camaradas estaban ya aburridos de un año de espera. Embarcamos todo y zarpamos lo más rápido que pudimos. No obstante, las dos horas transcurrieron más rápido de lo que yo esperaba y Circe salió hecha una furia de su casa y desde la orilla empezó a gritarnos:

- ¡Hijos de putaaaa! Yo descendiente del que todo lo ve he estado ciega ¿Y tú Odiseo, depués de limarte los callos de los pies así me lo pagas? ¡Maldita sea! ¡Que os den por el [aquí se corta el manuscrito] a ti a toda tu casta!

Si dijera que no paré de reírme en toda la travesía me quedaría corto, pero lo cierto es que nos escapamos con mucha maña, aunque ¿por qué si no lo llaman a uno “el fecundo en ardides”?


Nota del transcriptor:
En homenaje a todos los albañiles cabrones que hubo en la Historia y que sin duda habrá gracias a Dios y a su infinita misericordia y bondad.

27 julio 2011

INVIDIA



Protinus Invidiae nigro squalentia tabo 760
tecta petit: domus est imis in vallibus huius
abdita, sole carens, non ulli pervia vento,
tristis et ignavi plenissima frigoris et quae
igne vacet semper, caligine semper abundet.
huc ubi pervenit belli metuenda virago, 765
constitit ante domum (neque enim succedere tectis
fas habet) et postes extrema cuspide pulsat.
concussae patuere fores. videt intus edentem
vipereas carnes, vitiorum alimenta suorum,
Invidiam visaque oculos avertit; at illa 770
surgit humo pigre semesarumque relinquit
corpora serpentum passuque incedit inerti.
utque deam vidit formaque armisque decoram,
ingemuit vultumque una ac suspiria duxit.
pallor in ore sedet, macies in corpore toto. 775
nusquam recta acies, livent robigine dentes,
pectora felle virent, lingua est suffusa veneno;
risus abest, nisi quem visi movere dolores;
nec fruitur somno, vigilantibus excita curis,
sed videt ingratos intabescitque videndo 780
successus hominum carpitque et carpitur una
suppliciumque suum est
.


Metamorphoses ex secundo libro Ovidii

Traducción:

Pronto se dirige a los escuálidos techos con negra pus
de la Envidia: la casa está escondida en profundos valles
así carece de sol, es impenetrable por viento alguno,
está triste y llena de un frío que entumece y que aunque
siempre falta de fuego, siempre está sobrada de brumas.
Cuando llega allí la heroína que ha de ser temida en la guerra,
se detiene ante la casa (pues no le está permitido subir a los techos)
y golpea los postes con el cuento de su lanza.
Las golpeadas puertas se abrieron. Dentro ve a alguien comiendo
carne de serpiente, alimento de sus vicios, a la Envidia
y, una vez vista, vuelve los ojos; pero aquélla
se levanta de la oscura tierra, deja los cuerpos
medio roídos y se acerca con paso inerte.
Cuando vio a la bella diosa, por su aspecto y por sus armas,
gimió y llevó un suspiro a su rostro a la vez.
La palidez se asienta en su boca, la delgadez en todo el cuerpo.
nunca mira de frente, los dientes están amarillos por el sarro,
su pecho verde de hiel, la lengua empapada en veneno;
No hay risa, excepto cuando ve sufrir a alguien;
no goza del sueño, excitada por preocupaciones intempestivas,
sino que ve con desagrado y contemplando las proezas
de los hombres se consume, hostiga y, a la vez, se hostiga
a sí misma; es su propio suplicio (…)









29 mayo 2011

Conocimiento "inútil", Russell



(...) "Hay mucho que decir en cuanto al estrecho criterio utilitarista de la educación. No hay tiempo de aprenderlo todo antes de empezar a crearse un medio de vida, y no hay duda de que el conocimiento "útil" es muy útil. Él ha hecho el mundo moderno. Sin él no tendríamos máquinas, ni automóviles, ni ferrocarriles, ni aeroplanos; debemos añadir que no tendríamos publicidad ni propaganda modernas. El conocimiento moderno ha dado lugar a un inmenso mejoramiento en el promedio de salud y, al mismo tiempo, ha revelado cómo exterminar grandes ciudades con gases venenosos. Todo lo que distingue nuestro mundo al compararlo con el de otros tiempos, tiene su origen en el conocimiento "útil". Ninguna comunidad se ha saciado todavía de él, y es indudable que la educación debe continuar promoviéndolo.


También tenemos que admitir que buena parte de la tradicional educación cultural era estúpida. Los jóvenes consumían muchos años aprendiendo gramática latina y griega, sin llegar a ser, finalmente, capaces de leer un autor griego o latino, ni a sentir siquiera el deseo de hacerlo (excepto en un pequeño porcentaje de los casos). Las lenguas modernas y la historia son preferibles, desde cualquier punto de vista, al latín y al griego. No solamente son más útiles, sino que proporcionan mucha más cultura en mucho menos tiempo. Para un italiano del siglo XV, dado que prácticamente todo lo que merecía la pena leer estaba escrito, si no en su propia lengua, en griego o en latín, estos idiomas eran indispensables llaves de la cultura. Pero desde aquellos tiempos se han desarrollado grandes literaturas en diversas lenguas modernas, y el proceso de la civilización ha sido tan rápido, que el conocimiento de la antigüedad se ha hecho mucho menos útil para la comprensión de nuestros problemas que el conocimiento de las naciones modernas y su historia comparativamente reciente. El punto de vista tradicional del maestro de escuela, admirable en los tiempos del resurgir cultural, se fue haciendo cada vez más totalmente estrecho, ya que ignoraba lo que el mundo ha hecho desde el siglo XV. Y no sólo la historia y las lenguas modernas, sino también la ciencia, cuando se enseña apropiadamente, contribuye a la cultura. Es posible, por tanto, sostener que la educación debe tener otras finalidades que la utilidad inmediata, sin defender el plan de estudios tradicional. Utilidad y cultura, cuando ambas se conciben con amplitud de miras, resultan menos incompatibles de lo que parecen a los fanáticos abogados de una y otra" (...)




Bertrand Russell, Elogio de la ociosidad




16 mayo 2011

Los chimpancés aprenden a hablar, mentir y hacer poesías

Un matrimonio de investigadores estadounidenses desmontan el mito de que el lenguaje es el último bastión de singularidad humana tras 40 años de estudio.

Sergio Andreu (Efe)

El matrimonio estadounidense formado por Deborah y Roger S. Fouts ha dedicado su vida a combatir la idea de que el lenguaje es el "último bastión" de la singularidad humana y el resultado ha sido más de 40 años de trabajo con unos chimpancés que no sólo han aprendido a comunicarse con el lenguaje de signos, sino a mentir y hacer poesía.

Esta pareja de psicólogos comparativos del Instituto de Comunicación entre Humanos y Chimpancés de la Central Washington University, se jubilará el próximo verano sabiendo que han cumplido su misión y que han podido "cerrar la boca" a muchos científicos (entre ellos al lingüista Noam Chomsky) que durante décadas negaban esta posibilidad comunicativa, explicaron en una entrevista.

Los Fouts continuaron los trabajos iniciados en los años sesenta por otro matrimonio (los también psicólogos Allen y Beatrice Gardner) a quienes la NASA cedió la chimpancé Washoe después de que la agencia espacial abandonara su investigación con chimponautas.

Washoe fue introducida en un ambiente humano donde sólo se hablaba el lenguaje de sordomudos, una vía muy diferente a la de equipos que, décadas antes, habían intentado enseñar lenguaje oral a una chimpancé que en seis años sólo pudo pronunciar, y no claramente, cuatro palabras: "mamá", "papá", "taza" y "arriba", explicó Roger simulando los sonidos que salieron de la boca de la primate.

Los Gardner y su equipo, donde Roger era becario, creían que la vocalización de los chimpancés era involuntaria, como el sonido que hace un humano si se golpea el dedo con un martillo. Apostaron por aprovechar el movimiento natural de sus manos (como utilizan los ejemplares salvajes, con dialectos propios) y decidieron criar a Washoe como una niña sorda, con el lenguaje de signos de EEUU.

La primate aprendió más de un centenar de signos viendo cómo se comunicaba el equipo, y así podía pedir comida o que le rascasen, o expresar conceptos complicados como "estoy triste" o pedir perdón.

Pero la vida doméstica con Washoe se hizo complicada. Cuando los Gardner decidieron cederla a un centro de Oklahoma, Roger no quiso dejarla sola en aquel laboratorio -donde iba a pasarlo mal en jaulas junto a unos congéneres a los que llamaba "bichos negros"- y logró que la trasladaran con él a Washington para seguir investigando, hasta la muerte de la chimpancé en 2007.

En todos estos años, el matrimonio de investigadores, que ha pasado por Barcelona invitado por CosmoCaixa y la Fundación Mona, pudo ver cómo Washoe trasladó el lenguaje a su familia, Tatu, Dar y Loulis (una cría adoptada que aprendió los signos sin intervención humana) hasta niveles sorprendentes: llegaban a hablar ellos solos mientras miraban una revista, y son capaces de poner nombre a lo que ven en las fotos (bebida, comida, helado, zapatos, etcétera).

"Hablan como una familia; si unos discuten, se intenta poner paz; cuando Loulis le quitaba una revista a Washoe, ella le maldecía y le llamaba sucio", explicó Deborah, quien indicó que los primates también saben utilizar los signos para mentir.

Así se ve en una grabación en la que Dar hizo creer a Washoe que Loulis le había pegado y se tiró al suelo señalándole y pidiendo con signos a su madre un abrazo, que además acabó regañando al supuesto agresor, una infantil malicia típica de Bart Simpson o de un delantero en el área pequeña.

Más sorprendente si cabe fue otra grabación en la que uno de los chimpancés repetía "llorar, llorar; rojo, rojo; silencio, silencio; divertido, divertido", un enigma para el equipo hasta que un amigo poeta de la pareja apuntó que los signos de estas palabras eran similares y que se trataba de una aliteración de la lengua de signos, una composición poética.

"Hay evidencias de que son capaces de aprender los signos, de ordenarlos y conversar, tienen una sintaxis, incluso son capaces de inventar y transmitirlos", remarcó Roger Fouts.

Aunque se jubilarán de su trabajo en la universidad para dedicarse a sus cinco nietos a los que ven poco, reconocen que seguirán yendo a ver a sus otros nietos chimpancés. "No podemos decirles que tenemos 68 años y nos jubilamos; iremos a verles aunque ya no cada día", aseguraron.

Los Fouts se mostraron satisfechos durante la entrevista con la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y confían en que se extienda al resto de España. "Con nuestros compañeros animales hemos tenido una relación de explotación, los hemos tratado como esclavos; ahora, aunque poco a poco, al menos estamos pasando al camino de compasión", afirmó esperanzado el científico.

Fuente: http://www.diariodesevilla.es/article/sociedad/976648/los/chimpances/aprenden/hablar/mentir/e/incluso/hacer/poesias.html

06 mayo 2011

El latinista Juan Gil Fdez. nuevo miembro de la RAE








Algo que quizás llegue con sorpresa y alegría al mundo grecolatino: Juan Gil Fernández -antiguo profesor y catedrático de nuestra universidad- ha sido admitido dentro de la Real Academia Española ocupando el asiento "e" que en su día ocupó el escritor Miguel Delibes. Enhorabuena y ojalá que nuestra academia se dé cuenta de la importancia de mantener a los clásicos.





Aquí está el enlace:




02 abril 2011

La "nueva" pieza del Arqueológico


Desde el pasado 19 de Marzo, el Museo Arqueológico de Sevilla expone, en su sala XIX, una pieza "nueva". Se trata de una cabeza diademada hallada en la ciudad de Itálica.

Citamos aquí el reportaje (incluyendo las imágenes) del fantástico blog Culturadesevilla:

Esta cabeza femenina apareció en enero de 2008 en las obras que se estaban llevando a cabo en el cerro de San Antonio, en la parte superior del teatro romano que se conserva en Santiponce. La imagen, de gran belleza, está a la altura del resto de divinidades que han ido apareciendo en los últimos dos siglos, unas veces por casualidad y otras durante las campañas arqueológicas realizadas en la ciudad de Adriano. De momento se desconoce qué diosa puede representar, pero la diadema que lleva recogiéndole el pelo apunta hacia la diosa de la naturaleza, Diana. El IAPH se ha encargado de la restauración de la pieza, pero lamentablemente ha sido imposible recuperar el color original del mármol en el lado izquierdo, oscurecido por el contacto con la humedad del terreno donde estaba enterrada.





 Fuente: http://culturadesevilla.blogspot.com/2011/03/el-arqueologico-expone-la-cabeza.html

01 abril 2011

Hallada tabla micénica con restos de la escritura más antigua de Europa


National Geographic se hacía eco ayer, 31 de marzo, y a su vez, nosotros tomamos la noticia de Blog de Filología Clásica:


"Según un estudio reciente, estas marcas en un fragmento de una tablilla de arcilla encontrada en Grecia es el texto descifrado conocido más antiguo de Europa.
Considerada en su momento como “mágica o misteriosa”, según los investigadores la escritura sobrevivió al arder un montón de basura hace unos 3.500 años.
Hallada en un campo de olivos en la actual ciudad de Iklaina o Iklena (griego: Ίκλαινα), la tablilla fue creada por un escriba micénico de habla griega entre el 1450 y 1350 a. C., según los arqueólogos.
Los micénicos, que llegaron a ser legendarios en parte por la Ilíada de Homero, que llevó a la ficción su guerra contra Troya, dominaron gran parte de Grecia desde el 1600 hasta el 1100 a.C. aproximadamente.
Hasta ahora, las excavaciones en Iklaina han dado evidencias de un primitivo palacio micénico, una muralla ciclopea, muros y un sorprendente y avanzado sistema de desagüe, según el director de la excavación Michael Cosmopoulos.
Pero la tablilla, que fue hallada el pasado verano, ha sido la mayor sorpresa del proyecto en varios años, dice Cosmopoulos.
“De acuerdo con lo que sabíamos, la tablilla no debería haber estado allí”, ha dicho el arqueólogo de la Universidad de St. Louis de Missouri a National Geographic News.
En primer lugar, no se pensaba que las tablillas micénicas se hubieran utilizado tan pronto, dice. En segundo lugar, “hasta ahora las tablillas sólo se habían encontrado en unos pocos grandes palacios”, incluyendo la que tenía el récord anterior, que fue hallada entre las ruinas del palacio en lo que fue la ciudad de Micenas.
Aunque el enclave de Iklaina contaba con un palacio durante el período micénico tardío, en el momento de la tablilla el asentamiento había quedado reducido a un centro satélite de la ciudad de Pilos, sede del rey Néstor, uno de los personajes clave en la Ilíada.
“Este es un caso raro donde la arqueología conjuga los textos antiguos y los mitos griegos”, ha dicho Cosmopoulos en un comunicado.
Tablilla conservada por la cocción
Las marcas en el fragmento de tablilla, que mide aproximadamente 2,5 cm. de alto por 4 cm. de ancho, es un ejemplo de un sistema de escritura conocido como lineal B.
Utilizada como una forma antigua del griego, la Lineal B consistía en un sistema de alrededor de 87 signos, cada uno de los cuales representa una sílaba.
Parece ser que los micénicos utilizaron la Lineal B para grabar sólo asuntos económicos de interés para la élite gobernante. En este sentido, las marcas en la parte frontal de la tablilla de Iklaina parecen formar un verbo que se refiere a la fabricación, dicen los investigadores. En la parte de atrás figura una lista de nombres con números al lado, probablemente una lista de propiedades.
Debido a que estos registros solían guardarse durante un único año fiscal, la arcilla no fue hecha para que durara, dice Cosmopoulos. “Esas tablillas no se cocían, sólo se secaban al sol, y por lo tanto eran muy frágiles. … Básicamente alguien en aquel momento tiró la tablilla a una fosa y luego quemó allí su basura”, dice. “El fuego endureció y conservó la tablilla”.
No es la escritura más antigua
Si bien la tablilla de Iklaina es el ejemplo de sistema de escritura más temprana en Europa, hay otros escritos mucho más antiguos, explica el profesor de Estudios Clásicos Thomas Palaima, que no ha participado en este estudio que será publicado en la edición de abril de la revista Proceedings of the Athens Archaeological Society.
Por ejemplo, escritos encontrados en China, Mesopotamia y Egipto, que se cree que datan del 3.000 a.C.
Se cree que la Lineal B desciende de un antiguo sistema de escritura todavía sin descifrar, conocido como lineal A. Y los arqueólogos creen que la Lineal A está relacionada con el sistema jeroglífico más antiguo usado ​​por los egipcios.
Mágica, escritura misteriosa
Sin embargo, la tablilla de Iklaina es un “extraordinario hallazgo”, dice Palaima, un experto en tablillas micénicas de la Universidad de Austin en Texas.
Además de su edad, el objeto podría proporcionar pistas sobre cómo estuvieron organizados y administrados los antiguos reinos griegos, añade.
Por ejemplo, los arqueólogos pensaban hasta ahora que estas tablillas solo se habían empleado en las principales capitales de los estados, o en los “centros de palacio”, como Pilos y Micenas.
Encontrada en las ruinas de una ciudad de segundo nivel, la tablilla de Iklaina podría dar a entender que la alfabetización y la burocracia a finales del periodo micénico estaba menos centralizada de lo que se pensaba.
Palaima añade que la capacidad de leer y escribir estuvo muy limitada durante el período micénico y fue considerado por la mayoría de la gente como algo “mágico o misterioso.”
Esto ocurría alrededor de 400-600 años antes de que la escritura fuera desmitificada en Grecia, en el momento en que el alfabeto griego antiguo superó la Lineal B y asumió las 26 letras usadas en este artículo."